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Nacho = Ignacio!!!

El nombre de Nacho viene de Ignacio, y ese es el nombre de su creador: Ignacio Anaya García nació en Acuña, Coahuila, México, el 15 de agosto de 1895 y murió el 26 de septiembre de 1975 a los 80 años de edad. Durante su juventud “Nacho” decidió vivir en Piedras Negras. En esta ciudad no sólo conocería al amor de su vida, sino que crearía su platillo más famoso, los nachos.

En 1960, ya con su platillo estrella conquistando los paladares de todo el mundo, Ignacio Anaya fundó su propio restaurante al cual bautizó como “Nacho’s”. Muchas son las versiones que se cuentan sobre la historia de la creación de tan peculiar platillo. Lo que es un hecho es que los nachos fueron preparados por primera vez en el año de 1943 en Piedras Negras, Coahuila.

La versión más aceptada cuenta que un día un grupo de mujeres, esposas de militares estadounidenses, entraron al restaurante Club Victoria en donde trabajaba como jefe y encargado de la cocina Ignacio Anaya. Las mujeres pidieron algún aperitivo para degustar durante su charla. No se sabe ciertamente si muy temprano o muy tarde cuando las mujeres llegaron al establecimiento porque no habían los ingredientes necesarios para preparar el tradicional menú. Ante tal emergencia, Ignacio pensó en utilizar los ingredientes con los que contaba en ese momento. Tomó un montón de tortillas cortadas en triángulos y fritas, les agrego queso y chiles en rajas y los metió al horno. Las mujeres quedaron encantadas con el platillo y para sorpresa del propio Ignacio preguntaron entusiasmada cuál era el nombre de tan deliciosa preparación, Ignacio pensó rápidamente y respondió: “Nacho’s Special”.

Una salsa de Pizza diferente…

La salsa de pizza es algo que pocas veces se le da el valor que merece, pero es en realidad la que puede cambiar totalmente el resultado final. Una combinación muy peculiar para una salsa es:

apio
chile pimiento
cebolla
ajo
tomate picado
pasta de tomate
oregano
laurel
tomillo
albahaca

Las cantidades es depende del gusto, no todos los paladares perciben igual… Atrévete a probarlo!!!

Guacamole

Muchas son las recetas y muchas las variedades. Entre los sabores que son adecuados para un buen guacamole se encuentra: cebolla picada, orégano, cayena, ajo en polvo, pimienta, tomate picado, cilantro, limón, vinagre, aceite…. todo es saber que sabores te apetecen combinar y a qué resultado quieres llegar…

¿Queso con Cerveza?

Aunque parezca una combinación extraña dado que estamos acostumbrados a comer queso en la compañia de un buen vino… La cerveza puede realzar ciertas características en los quesos y bueno si a vida esta llena de sabores porque no probarlos si se puede… Estan son las recomendaciones según los tipos de cerveza y queso… DISFRUTALOS!!!!

Churros con Chocolate

El chocolate con churros es un plato típico de la gastronomía de España difundido en países como México, Argentina, Chile, Uruguay y Venezuela desde hace más de un siglo. Se consume como desayuno a horas muy tempranas y en algunas ocasiones se sirve como merienda. Es un alimento típico de España que se toma frecuentemente durante los meses fríos de invierno. Este desayuno es un contraste de sabores equilibrado, la dulzura amarga del chocolate mezclada con los aromas salados y aceitosos del crujiente churro hacen una pareja ideal.

Desayunar con churros en Madrid se remonta casi a comienzos del siglo XIX, es muy posible que el churro fuera dado a conocer en las ferias ambulantes que rondaban frecuentemente por la capital. Seguro que la popularidad del churro —o de su variante más grande, la porra— como desayuno fue creciendo hasta ser altamente popular debido a su bajo costo, por aquellos entonces se denominaba fruta de sartén. Por otra parte el chocolate tiene una historia más larga, cuya invención y nombre nos remontan a México y sus culturas prehispánicas, y es derivado del cacao originario también de México, donde en su momento fue moneda de uso corriente entre pueblos precolombinos de Mesoamérica.

Dados estos dos elementos (chocolate y churros) se desconoce el instante exacto entre el siglo XIX y comienzos del XX en el que se inventa esta pareja de desayuno (algunos dicen sin detalles que pudo haber nacido en torno a los años 1920), quizás la sabiduría popular fuera la que indicó de forma espontánea la idoneidad de este emparejamiento.

Wikipedia.